
Retrato de Baltasar Castiglione
Rafael Sanzio, 1515
Desde 29 €Lámina de museo, también en lienzo y con marco.
Preguntas frecuentes
¿Qué tamaño elijo?
Esta obra se puede pedir en 30 × 40 cm, 50 × 70 cm, 70 × 100 cm. Como guía: 30 × 40 cm para estanterías, rincones o composiciones de varios cuadros; 50 × 70 cm encima de una cómoda, un cabecero o un escritorio; 70 × 100 cm para presidir un salón o la pared de encima del sofá. Debajo de los botones de compra la ves a escala sobre un sofá de 2 metros.
¿Viene con marco?
La lámina llega sin marco y con margen blanco, lista para enmarcar. Si eliges marco negro o de roble, llega montada con metacrilato y lista para colgar. Los lienzos van tensados sobre bastidor de madera.
¿Cuándo llega?
Se imprime bajo pedido en el laboratorio más cercano a tu dirección y llega en 4–8 días laborables a España y la UE, 6–12 a México y EE. UU.
¿Y si llega dañada?
Escríbenos con una foto en los 30 días siguientes a la entrega y te enviamos otra sin coste o te devolvemos el importe.
¿Puedo enviarla como regalo?
Sí. Al pagar puedes escribir un mensaje de regalo y ponerla a nombre y dirección de quien la recibe. El paquete no lleva precios.
Ficha de la obra
- Autor
- Rafael Sanzio
- Fecha
- 1515
- Técnica
- óleo sobre lienzo
- Medidas
- Altura: 0,82 m; Anchura: 0,67 m
- Colección
- Musée du Louvre, Département des Peintures, París (número de inventario INV 611)
- Lámina hasta
- 70 × 100 cm
- Referencia
- XDV-3797
Lo que no cuenta la cartela
Mírale los ojos: grises, casi líquidos, sin ninguna tensión. Todo en este retrato debería ser rígido —el turbante, la piel de ardilla, la pose de tres cuartos— y sin embargo respira calma. No es casualidad: Baltasar Castiglione escribió el manual de cómo parecer elegante sin esfuerzo, la sprezzatura, y aquí está Rafael demostrándosela al pie de la letra. El blanco de la camisa es la única luz limpia del cuadro, como si toda la ropa oscura existiera solo para hacerla brillar. Se pintó en Roma, invierno de 1514-1515, mientras Castiglione representaba a Urbino ante León X. Y un dato curioso: es una de las únicas dos telas que pintó Rafael, casi todo lo demás lo hizo sobre tabla. ¿Posar tan relajado es sinceridad o el artificio más perfecto?










